EL PROPÓSITO DEL ALMA

En algún momento seguro que todxs nos hemos hecho esta pregunta: “¿cuál es mi propósito en la vida?” o “Qué he venido a hacer yo aquí? Aunque suene muy profunda, es una de las búsquedas más importantes que podemos tener. Porque cuando vivimos con propósito, todo aquello que hacemos tiene sentido, y sentimos que aquello que aportamos importa y no solo a nivel personal, sino a nivel colectivo.

Dharma

En el hinduismo, el dharma es un concepto central y multifacético que se refiere a la ley cósmica, el deber, la rectitud y el orden moral que guía la vida de cada persona y de la sociedad. Es, en esencia, aquello que permite que la vida funcione de manera armónica y que cada ser cumpla su propósito en el universo.

Algunos puntos clave sobre el dharma:

  • Tu camino natural en la vida, aquello para lo que estás hechx y que, al seguirlo, te permite vivir de manera plena y en armonía con lxs demás y contigo mismx.
  • Tus deberes y responsabilidades, no solo como obligaciones externas, sino como acciones que tienen sentido profundo y te acercan a tu propósito.
  • La forma de actuar respetando tanto las leyes del mundo como tus valores internos: lo justo, lo honesto y lo que contribuye al bienestar general, al equilibrio.
  • Un guía para tomar decisiones. Cuando dudas sobre qué hacer, tu dharma es la brújula interna que te indica el camino más alineado con tu esencia.
  • Flexible y personal. Cada persona tiene su propio dharma según su edad, rol, talentos y situación; no es algo fijo, sino un camino que se va adaptando a cada etapa y que se descubre viviendo y aprendiendo.

El dharma es vivir de manera auténtica y justa, cumpliendo tu propósito y tus responsabilidades, de forma que puedas vivir con mayor sentido y armonía.

Ikigai

El ikigai es un concepto japonés que significa “la razón de ser” o “la razón de levantarse cada mañana”. Encontrarlo es como descubrir ese punto mágico donde se unen cuatro cosas:

  • Lo que amas (pasión): aquello que te hace sentir vivx y motivadx.
  • Lo que el mundo necesita (misión): algo que aporta valor o beneficio a otrxs.
  • Aquello que haces por lo que puedes ser remuneradx (profesión): aquello que te permite ganarte la vida.
  • Lo que se te da bien (vocación/habilidad): tus talentos y competencias naturales.

El ikigai no es solo un objetivo profesional, sino una guía integral de vida, que une propósito, pasión y utilidad social, contribuyendo al bienestar físico, mental y espiritual.

Astrología: una guía para encontrar tu propósito

La astrología puede ser una herramienta muy potente para conectar con nuestro propósito del alma. La carta natal funciona como un mapa que refleja tus talentos, desafíos y dirección de evolución, ayudándote a conocerte mejor y a identificar posibles caminos para expresarte plenamente.

Algunos puntos clave de la carta natal:

  • Nodo Norte: indica hacia dónde tu alma quiere evolucionar. Es un recordatorio de los aprendizajes y experiencias que te impulsan a crecer y a vivir desde tu esencia.
  • Sol: muestra tu identidad y aquello que te da vitalidad; es el núcleo de lo que eres y de lo que puedes aportar al mundo.
  • Luna: refleja tus necesidades emocionales y lo que te nutre internamente, ayudándote a conectar con tu bienestar y tus motivaciones más profundas.
  • Ascendente: describe cómo te muestras al mundo y cómo impactas a quienes te rodean; muchas veces es un espejo de cómo tu propósito puede manifestarse en tu vida cotidiana.
  • Planetas en signos y casas: muestran talentos específicos, áreas de la vida donde tu aprendizaje es más importante y cómo puedes desarrollar tus dones.

La astrología no te indica tu destino, pero te ayuda a ver con más claridad tus recursos internos y los caminos que resuenan con tu esencia, apoyando tu proceso de autoconocimiento y reconexión con tu propósito.

¿Por qué nos alejamos de nuestro propósito?

Hasta aquí suena todo muy bonito, pero la verdad es que muchxs de nosotrxs terminamos alejándonos de lo que realmente nos da sentido.

¿Por qué? Porque buscamos encajar. Porque queremos pertenecer. Porque nos han hecho cree que el «éxito» se mide en dinero, títulos o reconocimiento.
Y entonces seguimos caminos que parecen seguros o socialmente aceptados, aunque por dentro nos hagan sentir vacíxs.

Y claro, esto no significa que esté “mal” trabajar por dinero o buscar estabilidad (todxs necesitamos eso), pero cuando sacrificamos completamente lo que nos hace vibrar, empezamos a desconectarnos de nuestra esencia.

La buena noticia es que nunca es tarde para reconectar. Tu propósito no es un destino fijo ni un examen que tienes que pasar; es más bien un proceso, un recordatorio constante de quién eres.

No tiene que ser algo enorme ni espectacular. Tu propósito puede estar en lo cotidiano: en cómo acompañas a alguien, en cómo inspiras con tu arte, en cómo compartes tu conocimiento, en cómo siembras semillas de transformación en lo pequeño.

Lo importante es que sea auténtico para ti, no lo que otrxs esperan que sea.

Existen herramientas de autoconocimiento que pueden acompañarte en este camino: yoga, astrología, terapias naturales (como terapia floral o aromaterapia) te ayudan a mirar hacia dentro, identificar tus talentos y pasiones, fortalecer tu conexión con tu esencia y dar pasos conscientes hacia la vida que deseas.

Elige tu causa, tu aporte

Cada persona tiene un camino único. No hay un propósito “mejor” que otro. No es más importante quien transforma miles de vidas que quien transforma la de una sola persona si lo hace desde el corazón. Todo cuenta.

Por eso, la invitación es a que te preguntes:

 ¿Qué me da sentido a mí?

 ¿Qué quiero aportar al mundo, desde quien realmente soy?

Recuerda, todxs somos únicxs y justo eso es lo que nos hace necesarixs. El mundo no necesita que seamos todxs iguales, necesita tu autenticidad.

Así que encuentra tu dharma, busca tu ikigai, o simplemente escucha tu voz interna.

Porque tu propósito ya vive en ti. Solo está esperando a que lo reconozcas y lo compartas.