AUTOCONOCIMIENTO: UN VIAJE HACIA DENTRO

El camino del autoconocimiento no es un destino, sino que se trata de un viaje continuo hacia dentro, hacia la parte más inconsciente de nuestro ser.
No es fácil observar nuestras luces y sombras, nuestras necesidades reales, nuestros límites, ni reconocer quiénes somos más allá de los roles que desempeñamos a diario. En un mundo que nos enseña a mirar hacia fuera, conocerse a un@ mism@ es esencial para vivir con mayor armonía.
El bienestar integral solo es posible cuando nos damos el permiso de conocernos desde todos nuestros cuerpos: físico, mental, emocional y energético. Cada uno guarda información sobre quiénes somos, cómo funcionamos y qué necesitamos para estar en equilibrio.

El Cuerpo Físico: Tu Templo

Autoconocerse a nivel físico va mucho más allá de seguir una dieta saludable o hacer ejercicio. Es aprender a escuchar tu cuerpo.
¿Qué alimentos te nutren de verdad? ¿Cuáles te caen pesados, aunque sean considerados «saludables»? Cada cuerpo es único, y lo que le sienta bien a uno, puede no ser lo mejor para otro.

Lo mismo sucede con la práctica de yoga o cualquier actividad física. ¿Sabes hasta dónde puedes llegar sin forzarte? ¿Reconoces cuándo estás estirando de más, o cuándo simplemente necesitas un descanso? Tu cuerpo habla todo el tiempo: a través de la rigidez, el cansancio, la ligereza o la energía. Escuchar cómo estás en cada momento del día es clave: quizá por la mañana necesitas un inicio más suave, y por la tarde, una práctica más activa… o quizás al revés.
Es dejar de seguir fórmulas generales y lo que está de moda o en tendencia, y empezar a habitar tu cuerpo de forma consciente y amorosa.

El Cuerpo Mental: Tu Forma de Pensar y Procesar

En el plano mental, el autoconocimiento implica observar cómo funciona tu mente sin juzgarla.
¿Eres una persona dispersa que necesita silencio y orden para concentrarse? ¿Te cuesta estar en un entorno con muchos estímulos? ¿Tiendes a sobrepensar las cosas, darle vueltas a todo, anticiparte, controlarlo todo… o por el contrario, te cuesta enfocarte y te dejas llevar por la inercia?Reconocer tu ritmo mental, tu tipo de pensamiento, incluso tus patrones de diálogo interno (qué tan crític@ eres contigo mism@), te ayuda a tomar decisiones que respeten tu forma de ser, en lugar de forzarte a ser como el resto.

Aquí también podemos encontrar pistas en nuestra carta natal. Por ejemplo, los signos de aire como Géminis, Libra o Acuario, tienden a moverse mucho en el plano mental. En cambio, los signos de tierra como Virgo o Capricornio buscan estructura y practicidad. Tu forma de pensar puede estar muy influenciada por alguno de estos elementos.

El Cuerpo Emocional: Tu Mundo Interno

El autoconocimiento a nivel emocional es uno de los más transformadores.
¿Eres una persona muy sensible que se emociona con facilidad, que empatiza con l@s demás hasta absorber lo que sienten? ¿O más bien te cuesta conectar con tus emociones o tiendes a reprimirlas? ¿Tiendes al control emocional para sentirte segur@, o sueles sentirte desbordad@ con facilidad?

Conocerte emocionalmente implica darle espacio a lo que sientes, sin juicio ni culpa. Entender qué emociones aparecen con frecuencia, de dónde vienen, qué te detona y qué te calma.

Aquí también la astrología puede aportar mucha claridad. Por ejemplo, los signos/energías de agua como Cáncer, Escorpio o Piscis suelen tener una emocionalidad profunda e intuitiva, mientras que los de fuego como Aries, Leo o Sagitario tienden a ser más impulsivos emocionalmente. Comprender esto no es limitarte, es aprender a conocerte para gestionarte mejor.

El Cuerpo Energético: El cuerpo más sutil

¿Te ha pasado que entras a un lugar y te sientes drenad@ sin saber por qué? ¿O que hay personas que te «cargan» solo con estar cerca? Este tipo de sensaciones no son casualidad: hablan de tu cuerpo energético, tu campo sutil, tu vibración.
Autoconocimiento energético es reconocer qué ambientes, personas o actividades te elevan y cuáles te apagan. Es saber cuándo necesitas estar en soledad para recargarte, o cuándo necesitas movimiento para liberar estancamientos.

Muchas terapias naturales trabajan directamente con esta dimensión: el yoga, la meditación, el reiki, las flores de Bach, la aromaterapia, etc.
En astrología, cuando hablamos de los 12 signos del zodiaco, en realidad estamos hablando de 12 energías diferentes presentes en nosotr@s, y cada persona es una combinación de todas ellas que se manifiestan en diferentes áreas de nuestra vida.  Pero más allá de la carta natal, el cuerpo energético se siente: solo hay que aprender a prestarle atención.

Autoconocerte es volver a ti

Cuando te conoces desde todos estos cuerpos, puedes tomar decisiones más alineadas, más auténticas, más tuyas. Dejas de compararte, de exigirte, de desconectarte. Comienzas a vivir desde un lugar más presente, más compasivo, más sabio.
El yoga, la astrología y las terapias naturales no son fines en sí mismos, sino herramientas de autoconocimiento, para ayudarte a recordar quién eres realmente.
Porque el verdadero bienestar nace ahí: cuando hay equilibrio entre estas 4 dimensiones y te das el permiso de ser tú.